En la mañana del miércoles, el Ministerio Público Fiscal (MPF), a través de la Unidad de Delitos de Integridad Sexual, presentó una propuesta de juicio abreviado. El acusado, de 41 años, fue condenado a una pena de 10 años de prisión de abuso sexual simple. La víctima fue su propia hija, menor de edad.

La causa se inició con la denuncia efectuada por la madre de la niña en 2017. Expresó que su hija, de 13 años de edad, le confesó que su padre había abusado de ella. Y detalló que ocurrió en al menos tres oportunidades, entre 2016 y 2017. Según el relato de la mujer, corroborado por la víctima en Cámara Gessel, los ataques ocurrieron en la casa del acusado en Concepción. Y en momentos en que este quedaba al cuidado de los hijos de la pareja durante los fines de semana, ya que se encontraban separados.

Para acreditar la acusación, la fiscalía presentó como pruebas las declaraciones en Cámara Gesell, y el testimonio de la madre. Luego, a nivel médico y forense, los informes médicos, psicológicos y psiquiátricos surgidos de diferentes exámenes realizados.

Debido a la propuesta de juicio abreviado, el acusado reconoció ser autor material y penalmente responsable de los tres hechos ocurridos entre 2016 y 2017. En su resolución, el juez actuante declaró admisible el procedimiento abreviado y dejó firme la sentencia. El ahora condenado fue trasladado al Penal Nº III de Concepción. Deberá cumplir con 10 años de prisión, de cumplimiento efectivo.