Con el comienzo del descanso de enero, son muchos los argentinos que buscan distenderse unos días. La oferta turística en nuestro país resulta de lo más variada y atractiva. Las nuevas tecnologías ponen al alcance de todos, un amplio abanico de ofertas, tanto para alquileres como en la compra de paquetes turísticos.

Ante el reemplazo de la negociación presencial; el alquiler de casas o departamentos, mediante distintas plataformas online, se convirtió en una práctica habitual. Sin embargo, esto también permitió que las redes sociales se poblaran de perfiles falsos, ofreciendo servicios que en realidad no existen. Situaciones como hospedajes en propiedades inexistentes, lugares que no cuentan con las comodidades prometidas, que tienen vencidos los servicios; o, simplemente no recuperar el depósito, son algunas de las estafas habituales cuando se alquila un inmueble temporalmente

El modo de operar de los estafadores, es el de crear una identidad falsa en redes sociales. Para ello, ingresan a grupos de Facebook, y allí ofrecen una lugar en alquiler, que en la mayoría de los casos, no es de su propiedad. Muchos de ellos se toman el trabajo de subir imágenes de inmuebles reales, para generar más confianza. Los precios son muy seductores, y muchas veces solo exigen el pago de un monto a cuenta de reserva.

Desde el gobierno nacional, tomaron nota de los reclamos recibidos, por los empresarios del sector turístico. El Ministerio de Turismo y Deportes, firmó un acuerdo con la multinacional de tecnología Meta, propiedad de Mark Zuckergerg, para solicitar la remoción de publicaciones de Instagram y Facebook, de quienes venden servicios turísticos sin ser agencias de viajes habilitadas.

Como nos cuidamos de las estafas

  • Si las publicaciones o avisos sospechosos son en plataformas como Mercado Libre, Marketplace o Instagram, se sugiere leer los comentarios y puntuaciones que les otorgan a las viviendas en este tipo de plataformas online.
  • Busca alojamiento en sitios seguros. Revisa el perfil del oferente, sus redes sociales, chequea el domicilio de la propiedad y corrobora la veracidad de las fotos. Ya sea a través de Google Maps o Street View, para saber si la vivienda existe.
  • Procura ir a la casa de quien alquila para cerrar la operación. Si la comunicación es telefónica, que sea a un número fijo y no por WhatsApp. Los celulares se dan de alta y de baja muy fácilmente, y son difíciles de rastrear. El teléfono fijo está asociado a un domicilio, es decir, se puede chequear.
  • Seña la vivienda a través de una operación bancaria, no pagues el total hasta ingresar al inmueble.
  • Solicitá un envío anticipado del contrato, como así también un inventario de los muebles que tiene. Y exigir una cláusula, que prevea la posibilidad de rescindirlo por parte del inquilino, ante alguna falla en los servicios, que no se solucione dentro de las 48 horas.