Durante el mes de marzo, se pudo observar un aumento significativo en los precios de los alimentos, marcando así el inicio formal del año en términos económicos. Según las estimaciones de consultoras, el costo de los alimentos experimentó una aceleración. Especialmente influenciados por factores estacionales como la vuelta a clases y el cambio de temporada de indumentaria. Esta situación llevó a que la inflación se encaminara hacia un nuevo pico, generando preocupación en el contexto económico de Argentina.

Ante esta situación, el Gobierno tomó medidas directas al respecto. Se llevó a cabo una reunión con supermercadistas y se decidió abrir las importaciones para artículos de la canasta básica y alimentos. Sin embargo, aún se espera ver los efectos concretos de estas medidas en el mercado.

En cuanto al comportamiento de los precios de los alimentos a lo largo de marzo, se observó una desaceleración en la tercera semana del mes debido a la caída del consumo. No obstante, en los últimos siete días se registró un leve rebote, según los datos de la consultora LCG. Así lo detallaron en su informe sobre el incremento en alimentos y bebidas durante la cuarta semana de marzo. En ese periodo, la inflación en este rubro fue del 0,8%, mostrando un ligero aumento de 0,1 punto porcentual en comparación con la semana anterior. En términos acumulados, la suba promedia un 10,2% en las últimas cuatro semanas y un 8,6% en el mismo período de tiempo.

Es importante destacar que el rubro «Alimentos y Bebidas» tiene una alta incidencia en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Lo que refleja su impacto directo en la inflación general del país.

En cuanto a la variación de precios, se observa que el porcentaje de productos con aumentos semanales disminuyó al 23%, marcando el mínimo desde la nueva gestión. El promedio de las últimas cuatro semanas se sitúa en el 29%, mostrando una distribución similar en el centro pero con una menor dispersión en comparación con la semana anterior.