En una audiencia de juicio abreviado realizada el día de hoy, la Unidad Fiscal de Homicidios II, conducida por Carlos Sale, y la defensa del acusado; con el consentimiento de los familiares de la víctima, condenaron a Guillermo Roberto Amaya. El hombre recibió de 10 años de prisión, de cumplimiento efectivo, por homicidio simple en calidad de autor por el asesinato de Lucas Navarro.

El hecho ocurrió en 2021. Alrededor de las 23:20 horas del martes 21 de diciembre, en pasaje Díaz Vélez al 1800, Navarro se encontraba en la vereda de un negocio de bebidas. Mientras estaba ahí sentado, pasó Amaya con su pareja, y en ese momento ambos hombres mantuvieron una discusión que desencadenó en una pelea.

El agresor, con claras intenciones de provocar un daño grave, extrajo un arma blanca con la cual le produjo a Navarro cuatro heridas punzocortantes. El joven fue trasladado al policlínico de San Cayetano, donde ingresó sin signos vitales. Por su parte, Amaya se fugó con el arma blanca, sin embargo a los pocos días, el personal policial pudo aprehenderlo.

Entre las evidencias reunidas se detalló el sumario de la División de Homicidios, donde personal de Química Legal procedió al levantamiento; mediante hisopado, de manchas pardo rojiza encontradas en el lugar y el secuestro de una prenda de vestir. La pericia resultó clave, ya que se encontraron rastros de sangre humana en la misma y de ADN que coincidían con el de la víctima.