En la noche de ayer, la Policía de Investigaciones de Santa Fe detuvo al presunto asesino del playero de estación de servicio, Bruno Bussanich. El homicidio fue cometido el 10 de marzo durante un brutal ataque en su lugar de trabajo. El presunto sicario es menor de edad. Según los investigadores tendría 15 años. Tras su captura, el joven quedó a disposición de la Justicia de menores. Dada la edad, el acusado se vuelve inimputable de acuerdo con el Código Penal vigente. 

Las autoridades pudieron llegar al sospechoso luego de que el gobierno provincial ofreciera una recompensa de $10 millones para quien aporte datos que puedan llevar a su captura. El menor fue atrapado durante un allanamiento en el barrio Zona Cero. Al ser arrestado, confesó todo. Los procedimientos fueron ordenados por los fiscales Adrián Spelta y Patricio Saldutti, de la Unidad de Homicidios de Rosario. Al detenerlo, se descubrió que se había teñido el pelo para evadir a la Justicia.

La justicia ya había detenido a otros dos jóvenes en el barrio 7 de Septiembre. Ambos son mayores de edad. Las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) detuvieron a Tiago Andrés P. de 19 años, a quien le secuestraron celulares y prendas de vestir con aparentes manchas de sangre. El segundo arrestado es Tiziano Uriel C. de 19 años. En el lugar, incautaron dos teléfonos celulares, efectivo y otros dispositivos electrónicos. Los investigadores creen que uno de ellos sería el chofer del adolescente de 15 años, presunto autor material del hecho. Estos integrarían una organización delictiva denominada “la banda de los menores”.

El ataque

El sábado 10 de marzo por la madrugada, el adolescente descendió de un vehículo Fiat Duna y sin mediar palabra abrió fuego contra Bussanich, de 25 años. El joven asesinado estaba de turno en los surtidores de la estación. En el lugar del hecho, se encontró una nota con amenazas al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y su ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni. “Esta guerra no es por el territorio, es contra Pullaro y Cococcioni. Así como nosotros llegamos a 300 muertos, estando unidos vamos a matar a más inocentes por año”, era el mensaje.

Un quiebre en Rosario

Tras el crimen enmarcado en una gran ola de violencia en Rosario, el Gobierno nacional dispuso el despliegue de las fuerzas federales de seguridad y militares en Rosario. Las Fuerzas Armadas solo colaborarán en cuestiones logísticas. No obstante, el Ejecutivo impulsa un proyecto de ley para que los militares tengan más posibilidad de acción en cuestiones de seguridad interior.