A pocos días de que se conozca el veredicto a los 8 rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa, los imputados recibieron la última visita de sus familiares en el penal de Dolores, donde están alojados desde el comienzo del debate oral.

Los padres de los acusados llegaron a la zona de visitas minutos antes de las 17 h de ayer para poder despachar la mercadería que llevaron y aprovechar las dos horas completas que tienen para estar con ellos. Según informó la prensa abocada en el lugar, las familias fueron con bolsas cargadas, ya que hace 15 días que no ven a los imputados.

Antes de estar alojados en Dolores, los ocho implicados por el crimen estaban con prisión preventiva en el penal de Melchor Romero, localizado en el partido de La Plata. Aún no está confirmado si luego de un eventual veredicto condenatorio, volverán a allí o si serán trasladados a otro sitio de detención.

El destino de los rugbiers es un asunto que mantiene en vilo al Servicio Penitenciario Bonaerense debido a que los ocho permanecen aislados del resto de la población carcelaria ante el temor de que sean agredidos. Incluso el poco tiempo de aire libre que se les concede es en soledad.

Asimismo, durante los últimos días de enero se realizó un operativo donde se le secuestraron los teléfonos celulares a Blas Cinalli y Enzo Comelli, a raíz de un supuesto uso indebido tras interactuar con cuentas de la red social Instagram que los apoyan. Durante la pandemia, les otorgaron celulares para que no pierdan el contacto con sus familiares, pero el uso de las redes sociales les está prohibido y, ante la sospecha, les retiraron los equipos.

Cuándo se conocerá la sentenciapor el asesinato de Fernando Báez Sosa

El lunes 6 de febrero el debate oral que juzga a los rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa llegará a su fin. Los ausados se encuentran a la espera de la condena por el delito de «homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas», por el cual tanto la querella, encabezada por Fernando Burlando, como la fiscalía exigen una pena de cadena perpetua. Por su parte, el abogado defensor, Hugo Tomei, planteó -entre varias opciones- la posibilidad de que se los condene por «homicidio en riña».