Tal como estaba previsto, la nafta y el gasoil subieron casi un 5% en todo el país. Desde este lunes 1 de abril, la nafta súper ronda los $932. El incremento  es una de las cuatro actualizaciones previstas. El aumento representa $36 por litro en la nafta súper. Es la quinta suba desde el 9 de diciembre, un día antes de que asumiera Javier Milei, cuando el litro de nafta costaba $404.

Este incremento es acorde al aumento del Impuesto al Combustible Líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) dispuesto por el Gobierno en febrero. Las empresas YPF, Shell, Axion y Puma Energy, trasladan el alza del tributo al precio en surtidores. El primero de mayo los combustibles volverán a subir por el mismo motivo, de acuerdo a la normativa. A partir de mayo, la última de las cuatro etapas de actualización definidas por el Ejecutivo debido al descongelamiento de ambos impuestos, el monto por litro ascenderá a $202. Desde julio, debería actualizarse de acuerdo a la inflación (IPC del INDEC) del primer trimestre de 2024. Por otro lado, influye en el aumento la devaluación mensual del 2% que aplica el Banco Central (BCRA). Este afecta directo a la estructura de costos porque los contratos de las empresas energéticas están dolarizados. 

Mediante el decreto 107/2024 publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno dispuso un cronograma de aumentos con el objetivo de revertir el congelamiento en distintos impuestos. Tal como lo estableció este, los ajustes se hicieron en febrero, marzo, abril y aún resta otro en mayo. En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró ayer que el Gobierno podría bajar impuestos. No obstante eso se haría siempre y cuando «tengamos superávit fiscal». «Falta, pero podemos llegar a ese punto antes de lo esperado», indicó el funcionario en redes sociales.

El Gobierno busca resolver de manera progresiva el gran atraso en materia de costos, para que el golpe inflacionario no sea tan marcado. El objetivo de alcanzar una paridad con los precios internacionales sigue siendo una meta para YPF, que tiene el 60% del mercado local. Sin embargo, el Ministerio de Economía ha solicitado postergar este ajuste para demostrar una desaceleración en la inflación. Según estimaciones de YPF, los precios de los combustibles presentaban un atraso promedio de entre el 8% y el 10% a principios de marzo. Por otro lado, la venta de nafta super cayó un 10% en febrero respecto a diciembre y el premium casi un 20% en un contexto de pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.