El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación alcanzó el 4% en julio, acumulando un 263,4% interanual. En los primeros siete meses del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) experimentó un alza del 87%. En cuanto a los alimentos y bebidas, se registró un aumento del 3,2% durante julio y un acumulado del 76% en lo que va del año.

Este índice de julio sigue al 4,6% registrado en junio, marcando la primera aceleración mensual desde el cambio de Gobierno. Antes de esta tendencia, el IPC había presentado variaciones del 4,2% en mayo, 8,8% en abril, 11% en marzo, 13,2% en febrero, y 20,6% en enero, con un pico récord de 25,5% en diciembre del año pasado, el más alto en tres décadas.

El dato de julio se compara con las previsiones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Y es que había anticipado una inflación del 3,9%, proyectando una desaceleración respecto al 4,6% de junio y al 4,2% de mayo. Posicionándose así, como el mejor registro mensual desde que Javier Milei asumió la presidencia.

El índice interanual de julio (263,4%) muestra un descenso desde el máximo de 289,4% en abril, con caídas en mayo al 276,4% y en junio al 271,5%. A pesar de la expectativa de un incremento mayor, la Dirección de Estadísticas de CABA había registrado una inflación del 5,1% para julio.

Cabe destacar que la capacidad del IPC porteño para anticipar el índice nacional es limitada, debido a que otorga mayor peso a los servicios. Mientras que el INDEC se enfoca más en bienes, lo que puede generar diferencias en los resultados.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había declarado a fines de julio que la inflación seguiría disminuyendo. «Julio tendrá la inflación más baja en lo que va del año». Además, destacó que «lo más difícil ya se hizo» y que el país cuenta ahora con superávit fiscal, cuasi fiscal y energético. Además, de créditos hipotecarios, lo que, según él, impulsará el crecimiento económico. Por su parte, el vocero presidencial, Manuel Adorni, subrayó que «la inflación es un tema que, desde lo técnico, está terminado» y que lo que resta es «darle tiempo para ver cómo se derrumba».