Este 27 de mayo, el Gobierno nacional aprobó las modificaciones al mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias de los trabajadores en relación de dependencia. El nuevo piso quedó establecido en 280.792 pesos, lo que deja eximidos de esta obligación a más de un millón de trabajadores.

Sin embargo, también quedaron eximidos del anuncio los trabajadores autónomos que, están obligados a pagar el tributo, aunque estén cerca de la línea de la pobreza. Un informe, que vio la luz en marzo, de la Consultora Focus Market ya advertía sobre la difícil situación de esta clase de trabajadores; que sufre iniquidad tributaria frente a los asalariados y monotributistas.

Promesas de campaña

“Tanto diputados, oficialismo y de la oposición, prometieron luego de las aperturas de las sesiones del Congreso de la Nación en marzo de 2021 que actualizarían la escala del pago de impuesto para los trabajadores autónomos. Nada han realizado y ya pasó un año”, reza el informe. 

“Luego insistieron con esa misma promesa en campaña para las elecciones legislativas nacionales. Los autónomos son pobres y a riesgo con esta carga impositiva. En la apertura del Congreso de este año, el presidente ni siquiera mencionó la situación del límite de pobreza por el que atraviesa este régimen impositivo para el pago de Ganancias”, señaló entonces Damián Di Pace, director de Focus Market.

Para muestra un botón

Un trabajador autónomo cobró por honorarios profesionales 74.000 pesos mensuales (diferencia de entre los honorarios y gastos). Este valor es llamado el «Resultado impositivo», del cual, después de deducciones, se determinará el impuesto anual. En el caso de que este profesional sostenga a una familia tipo, según INDEC, la Canasta Básica Total (CBT) es de 83.807 pesos. Este trabajador autónomo no cubre las necesidades básicas y está 13% por debajo de ese umbral (9.807 pesos por debajo de la línea de la pobreza).

En el caso de un autónomo que gana mensualmente 300.000 pesos por mes (3.600.000 al año), tributará por la ganancia adicional 779.686,42 pesos. Mientras que una persona física en relación de dependencia con un sueldo anual de 3.600.000 (incluyendo aguinaldo), tributará 315.000 pesos, sostiene Focus Market. 

«Este es otro claro ejemplo como el tratamiento impositivo no es solo distorsivo porque no siempre mayores ingresos reflejan ganancias en términos reales. Sino que el tratamiento diferenciado para los aportantes incentiva a la informalidad», señaló el informe.