Lo que nadie esperaba a esta altura de la temporada finalmente sucedió: Pablo De Muner rompió el silencio tras 140 días y dejó sus sensaciones de un momento delicado para San Martín. El entrenador había anunciado que hablaría luego del entrenamiento matutino donde pudo dar su punto de vista de los últimos acontecimientos.

La primera pregunta en responder fue lógicamente el motivo que lo llevó a estar más de cuatro mese sin brindar declaraciones. Ante esta consigna, el entrenador fue directamente a aclarar que no se trataba de una cuestión personal con el periodismo, si no una decisión propia ante el incumplimiento de ciertos compromisos por parte del club.

Entre estas faltas, De Muner destacó diferencias con la «gente que maneja hace años el mercado de pases». Hizo referencia a la imposición de un arquero en el mercado de verano, jugador que finalmente fue descartado. Y por otro lado mencionó la falta de un 9 de jerarquía, un pedido expresó del entrenador a la hora de renovar y que finalmente no llegó.

«Por supuesto que lo intentamos y no llegó, pero hace 18 meses que espero un 9 de jerarquía», señaló el DT. De igual manera, resaltó que siempre estuvo conforme con el plantel, y que el rendimiento fue el esperado en comparación con otros equipos de mayor presupuesto a quienes se les ganó (Tigre, Ferro y Belgrano).

Respecto al polémico tweet de la semana pasada, De Muner justificó que era en referencia a las mentiras que se instalaron en las últimas semanas respecto a su partida a otro club. Al mismo tiempo, hizo auto crítica y se declaró como el responsable del pobre partido del equipo en su visita a Villa Dalmine.

En la voz de De Muner se refleja el dolor de todo lo acontecido en los últimos meses, los cuales fueron los más duros de su gestión. Denunció entre otras cosas, que le dejaron un perro muerto en la vereda de su casa, como así también reconoció la tristeza de que un ex dirigente cercano a el instaló versiones de que iban a destituirlo. «Hace meses hubo conversaciones con otro entrenador, seguramente el asuma cuando yo no esté», lamentó.